Ahora que la luz está muy cara, este invento es ideal para leer un libro sin consumir demasiado y sin molestar a los demás.
Se trata de una pantalla de acrílico transparente, que no distorsiona, para colocar sobre la página que queremos leer. Al hacerlo, emite una luz sobre toda su superficie de manera uniforme, sin zonas sombreadas y, como se dirige directo sobre la página, no existe reflejo de más que incomode a quien esté cerca.
El LightWedge, que así se llama este aparatito, es delgado, liviano y fácil de transportar dentro del libro mismo, y cuando no se lo utiliza puede servir como señalador.
Después de leer a través de él sobre la página izquierda, se lo da vuelta y se lo apoya sobre la derecha. Funciona con pilas comunes.
No sé si será útil, pero es curioso ¿no?
Enviar este artículo por e-mail


