En la madrugada del 19 de agosto de 1936 fue fusilado Federico García Lorca en el paraje de Fuente Grande, en la provincia de Granada, España, tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española. Esta semana se cumplieron setenta y cuatro años de su muerte y Silvia Portorrico ha escrito en su recuerdo una columna imperdible:
Federico García Lorca: Poesía es lo imposible hecho posible.
Por Silvia Portorrico
Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898, en un pueblito llamado Fuente Vaqueros, en España. Allí pasó su infancia junto a sus padres, Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca, la maestra del pueblo, y sus cuatro hermanos. Su casa siempre estuvo abierta a todos los niños, con quienes jugaba sin importar si eran pobres o ricos. Debido a eso, desde muy pequeño tuvo contacto con diferentes maneras de vivir y sintió compasión por los menos afortunados. Pero Federico quería ser músico. Tocaba el piano y componía canciones. Sin embargo, su carrera se vio frustrada cuando su viejo profesor de música murió. Federico era muy joven y sus padres no quisieron enviarlo a París, que era donde hubiera podido seguir estudiando. Así que, terminada su carrera con la música, comenzó a escribir sus primeros versos. A pesar de eso, la música estuvo presente en toda su obra, por ejemplo cuando tituló Canciones y Suites a dos de sus libros, como si fueran composiciones musicales y otras “Cancioncillas” y “baladas” que forman parte de su producción poética.
Del libro Suites:
Media luna
La luna va por el agua
¡Cómo está el cielo tranquilo!
Va segando lentamente
el temblor viejo del río.
Mientras que una rana joven
la toma por espejito.Caracola
Me han traído una caracola.Dentro le canta un mar de mapa.
Mi corazón se llena de agua
con pececillos
de sombra y plata.Me han traído una caracola.
En 1918 publica su primer libro Impresiones y paisajes en el que relata crónicas de los viajes que realizaban los alumnos de la Universidad de Granada, donde Federico estudiaba. En 1920, estrena su primera obra de teatro El maleficio de la mariposa que no tiene éxito y es retirada de cartel al otro día. En 1921 publica una selección de todos sus poemas escritos hasta entonces Libro de poemas y ya en la dedicatoria menciona su deseo de no abandonar su infancia.
Dijo el poeta en una oportunidad:
“He tenido una infancia muy larga, y de esa infancia prolongada me ha quedado esta alegría, mi optimismo inagotable”. (1)
Y en 1935, un año antes de su muerte, declaraba:
“Estos mis años todavía me parecen niños. Las emociones de la infancia todavía están en mí. Yo no he salido de ellas. Los recuerdos, hasta los de mi más alejada infancia, son en mí un apasionado tiempo presente”. (2)
Del Libro de poemas
Canción primaveral (fragmento)
I
Salen los niños alegres
De la escuela
poniendo en el aire tibio
del abril canciones tiernas.
¡Qué alegría tiene el hondo
Silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
Por risas de plata nueva.
En 1928 publica el libro que lo hará famoso: Romancero gitano. Para la época, la publicación de un libro sobre los gitanos, era una apuesta arriesgada. Los gitanos eran considerados personas de segunda clase, lo más bajo de la sociedad. Federico los rescata y les da categoría de héroes. Ennoblece la figura del gitano, les da nombre y apellido, les da voz y, a partir de este libro, cambia para siempre la percepción que en España se tenía del gitano. Para García Lorca, la poesía era un arma contra la injusticia y el pueblo gitano vivía marginado y perseguido por la Guardia Civil, sin leyes que los protegieran ni justicia posible.
De Romancero gitano
Romance de la luna luna
La luna vino a la fragua
con su polizón de nardos.
El niño la mira mira
el niño la está mirando.En el aire conmovido
Mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.Huye luna, luna, luna.
Que ya siento sus caballos.
Niño, déjame no pises
mi blancor almidonado.El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.Cómo canta la zumaya,
¡ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.Dentro de la fragua lloran,
dando gritos los gitanos.
El aire la vela, vela
el aire la está velando.
En 1929 viaja a Nueva York y vuelve profundamente impresionado y transformado. De ese período son las obras de teatro Así pasen cinco años y El público y dos libros de poesía Poeta en nueva York y Tierra y luna. En 1930 se estrena La zapatera prodigiosa.
En 1931 publica el Poema del Cante Jondo, libro que había sido escrito tiempo antes y recitado a viva voz por el propio Federico.
De Poema del Cante Jondo
Adivinanza de la guitarra
En la redonda
encrucijada,
seis doncellas
bailan.
Tres de carne
y tres de plata.
Los sueños de ayer las buscan,
pero las tiene abrazadas
un Polifemo de oro.
¡La guitarra!
En 1933 estrena Bodas de sangre y se consagra como autor dramático. Para esa época su fama de poeta había recorrido el mundo. Viaja a Buenos Aires y se aloja en el Hotel Castelar de la Avenida de Mayo. Aquí se reúne con los intelectuales de la época. Es recibido como el escritor más famoso de España. Son épocas de gran convulsión política. Hitler está en el poder y Lorca firma protestas contra su política. La actriz Margarita Xirgu estrena Yerma y luego Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores.
Pero el destino le tiene preparado un trágico final. En 1936, terminada su obra La casa de Bernarda Alba, tiene en su poder los pasajes para viajar a México a encontrarse con Margarita Xirgu, pero antes se dirige a Granada a visitar a su familia. Ese día, el 19 de agosto, el ejército español se subleva contra la república, y Federico García Lorca, es prendido y asesinado. En esa sublevación, mueren más de 10.000 granadinos.
Cerramos esta semblanza con una reflexión de Eutimio Martín (3):
“No existe en toda la literatura española un autor tan sensible al dolor ajeno como Federico García Lorca. Su obsesión constante fue el interminable chorro de lágrimas de todas las víctimas de la crueldad o el egoísmo humano.”
Y así lo demuestra en la Casida del llanto:
He cerrado mi balcón
Porque no quiero oír el llanto,
pero detrás de los muros
no se oye otra cosa que el llanto.Hay muy pocos ángeles que canten,
hay muy pocos perros que ladren,
mil violines caben en la palma de mi mano.Pero el llanto es un perro inmenso,
el llanto es un ángel inmenso,
el llanto es un violín inmenso,
las lágrimas amordazan el viento,
y no se oye otra cosa que el llanto.
(1) y (2) Citas tomadas de Federico García Lorca para niños, Edición preparada y prologada por Eutimio Martín, Ediciones de la Torre, Madrid, 1983, pág. 10
(3), op.cit., pág. 29.
Para trabajar en clase:
Vamos a realizar un ejercicio para escribir un poema a partir de las sensaciones que puede provocar la siguiente lectura:
1. Leer en voz alta esta poesía del libro Canciones:
Paisaje
La tarde equivocada
Se vistió de frío.Detrás de los cristales
turbios, todos los niños
ven convertirse en pájaros
un árbol amarillo.La tarde está tendida
a lo largo del río.
Y un rubor de manzana
tiembla en los tejadillos.
2. Inmediatamente después de la lectura escribir un color que haya surgido al escucharla.
(Por ejemplo, el rojo.)
Volver a leer en voz alta la poesía y luego escribir un sabor.
(Por ejemplo, café con leche.)
Nueva lectura, escribir un aroma.
(Por ejemplo, torta recién horneada.)
Se lee de nuevo y se escribe una sensación táctil.
(Por ejemplo, humedad.)
Leerla por última vez y escribir un sonido.
(Por ejemplo, el viento.)
Color:
Sabor:
Aroma:
Sensación táctil:
Sonido:
3. Armar con estas palabras una poesía propia.
De esta manera estamos desarmando el poema y reconstruyendo uno nuevo, alertando los sentidos y memorizando la poesía por medio de las reiteradas lecturas.
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Silvia, muchisimas gracias por recordar a uno de los mas grandes escritores castellanos del siglo XX y compartir algunos de sus poemas.
Silvia me encantó muy completa y amena la historia de Federico G. Lorca. La tendré en cuenta para mi taller literario. Muchas Gracias y Felicitaciones!!!
Gracias Graciela y Mariela. Yo tuve la suerte de conocer la poesía de Lorca desde muy pequeña, ya que mi padre me enseñó a recitarla y aun tengo guardada una cinta con mi voz de 8 años recitando “La monja gitana”. recuerdos muy lindos que me hicieron amar su poesía desde entonces.
Silvia: Buenísima la receación de Federico. Siempre es bueno motivarse con un grande. Conozco a tu mamá y es una excelente poeta y si atesoras los recuerdos leídos por Ricardo, entiendo que seas una apasionada del género. Gracias por compartirlo.
Nora: qué bueno encontrarte por aquí y gracias por tus palabras.
Un abrazo,
Silvia