Cómo hacemos para que los chicos lean: guía práctica para padres. Décima novena entrega.
Por Silvia Finder Gam.
Nosotros buscamos. Vosotros buscáis, ellos buscan. ¿Qué encontramos?
Cuando hablamos de estimular la lectura en los chicos, aparecen en nuestras mentes todo aquello que aprendimos, desde lo que nos inculcaron nuestros padres hasta lo que estudiamos y consumimos. Sucede que más de una vez nos damos contra el piso con la realidad.
Me sucedió, no hace mucho, que personas referentes en el tema de la literatura infantil, defenestraron algo con lo que yo me había educado y mi mamá, pacientemente, me regalaba todos los meses: las fábulas.
Comentaron que no es época para escribir situaciones o cuentos a los que se les corresponda una moraleja o una enseñanza. ¿Será así? ¿A nuestros pequeños no les interesa más un cuento que los haga reflexionar, que los haga pensar en ciertas situaciones?
Claro está que tal vez Samaniego o Esopo “ no sean modernos”. Pero pensemos: hoy por hoy, nuestros peques eligen los libros de personajes que aparecen en la tele fundamentalmente. Ahora bien ¿éstos personajes son puros, inocentes? ¿No transmiten nada?
Todo aquello que ha sido o es escrito tiene un mensaje; ¿cuál es el mensaje que le quiero dar yo a mis hijos, a mis nietos, a todos los que quiero? La literatura no es inocente, entonces los lectores-electores tampoco debemos serlo.
Es el momento ideal para preguntarnos qué buscamos, qué buscan los chicos y por qué, cómo podemos acompañarlos.
Estamos en el momento ideal para sembrar (dicen que en septiembre todo lo que se siembra crece). Charlemos, busquemos juntos lo que queremos darles a nuestros hijos, cómo se lo tenemos que presentar para que sea aceptado por ellos.
A mi me parece que es el momento. ¿Qué piensan?
SFG
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Silvia,que hermoso recuerdo,las fabulas me gustaban muchisimo y tenia muchos libros de fabulas,he contado algunas y las historias de animales a los chicos les fascina,reflexionar ,me parece una gran oportunidad para hacerlo,una fabula es tambien un mensaje esperanzador,positivo y lleno de dulzura como La Oficina de los besos perdidos…que crece y crece al contarlo por su mensaje tan esperanzador y lleno de amor..gracias y un beso
Creo que todo en la literatura contiene una pequeña semilla. Me gusta mucho que cuando compartimos lecturas con mi hija reflexionemos, encontremos un mensaje concreto. Pero creo, humildemente, que no hay que subestimar a los chicos. Ellos pueden “leer más allá” sin que el texto sea explícito. Tuve una experiencia no muy alegre con algunos educadores al proponerles unos textos para que compartieran en el colegio. Me dijeron que “prefería” aquellos textos que transmitían valores. Abrir la puertita mágica que tiene cada tapa de un libro, la libertad de elegir qué leer, la literatura en sí, creo yo, es un ENORME VALOR. Y eso es lo que me gustaría transmitirle a mi hija: el placer de leer por leer. Desde ya GRACIAS Y SALUDOS A TODOS.
Estoy de acuerdo, Lore. Aunque fundamentalmente lo importante es NO CERRAR PUERTAS. La literatura no es mágica, lo mágico es el proceso que produce y los resultados que se plasman en los que la ” consumen”.
Los adultos somos muy esquemáticos, tal vez porque muchos han perdido el “arte de darse tiempo para leer”.
Los chicos son increíbles, la libertad interior que tienen nos hace ser más responsables a los/as que queremos formar una NACIÓN DE LECTORES.
Un beso de ésta brujita cuentacuentos que está volando a Tandil a la Feria del libro para seguir contando los cuentos de Fernando.
SFG